Reaparición histórica
Si ha de creérsele al gobierno macrista, una anciana que vive de su jubilación es una de las ejecutivas de la compañía Alas del Sur, otra de las más que sospechosas beneficiarias del manchancho con las rutas aéreas con las que persiste en vaciar Aerolíneas Argentinas.

Las sospechas ahora se dirigen hacia otra de las empresas de bajo costo, Alas del Sur, la que tiene como CEOs a una jubilada, un costurero y un monotributista, los nuevos prodigios de la revolución de la alegría.

O puede que simples testaferros, con el fin de poner el cuerpo –y su nombre- con el fin de ocultar a otros jugadores de la lotería de la dudosa fortuna que propone el gobierno nacional.

En este caso, el ministro de Transporte Guillermo Dietrich le asignó 21 rutas aéreas, de cabotaje e internacionales, a esta conformación fantasma que dice tener un socio chino que aún no se conoce.

De acuerdo a lo que reveló el portal Política Argentina, una de los dueños de Alas del Sur es Teresa Di Cesare, una anciana de 72 años, quien el año pasado fue calificada como deudora incobrable por el Banco Central, luego de su trabajo en el rubro textil.

Di Cesare tiene como socio a  Damián Luis Toscano, quien cuenta con una remneración de $ 48.000 mensuales por trabajos de “confección de ropa de trabajo, uniformes y guardapolvos”.

Mientras que el tercer accionista, Néstor Adrián Scarlato está registrado como monotributista con ingresos hasta $ 25.000.


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