Salta
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Tormentas Eléctricas
Hasta nuevo aviso
Por Federico Pérez Córdoba (*).

La dirigencia del PJ salteño ingresó en una etapa de tácito cuestionamiento existencial, sin percibir que restan más de dos años y medio para que termine la gestión de la cual conforma el núcleo principal en la alianza política gobernante.   



Puede que sea una orden expresa del gobernador Juan Manuel Urtubey, la percepción íntima que (aunque no siempre es así) el mismo movimiento genera ideas, reacción conductista ante el calendario electoral o cualquier otra cuestión. Pero, con total seguridad, las últimas expresiones del peronismo salteño carecen de absoluta sintonía con toda demanda, sensación o reclamo social. 

Sin saber cómo, ni el motivo, este miércoles el pejotismo se asignó la “misión” de reunir cabezas dirigenciales que remiten a fuerzas allegadas, ya sea por conchabo, obligación presupuestífera o todo nexo de compromiso. 

Pero lo que debería haberles aclarado a sus huéspedes es que todo forma parte de una gran pantomima, tendiente a concretar los innumerables guiños hacia la diestra que JMU ya le anticipó al macrismo que iría en su auxilio. Como en clip de novela vespertina.

Cada quien sabe lo que hace y en tal sentido no caben dudas que el mandatario salteño es un tipo informado. Puede que el mapa provincial haya variado, pero hasta no mucho tiempo atrás, cerca de un treinta y pico por ciento del electorado provincial sintonizaba claramente con un modelo ideal de país, orientado a la centroizquierda y encarnado a la perfección por Cristina Fernández de Kirchner. 

Un dato que resultaría útil consignar, recordar y machacar. Tanto en el caso de los mannequins del retrato impostado, de sus asesores, como también para la oposición. Sucede que la cuenta no es tan política como matemática: ante un giro hacia la derecha del oficialismo provincial, cualquier armado que se sitúe enfrente podría cosechar, sin despeinarse, un tercio del electorado salteño. 

La versión oficial apunta que el encuentro de ayer tuvo como finalidad “delinear la estrategia electoral” (lo que muchas veces se confunde con el “planteo táctico”, de corto plazo) y…”trabajar para la candidatura presidencial de Urtubey en el 2019”. Última afirmación que, no sólo por lo involuntariamente cómica, despeja el panorama que muchos de los presentes en la foto anhela un pronto éxodo del mandatario provincial a fin de comprobar cómo resultaría sentarse a diario en el sillón principal del Centro Cívico Grand Bourg.

Habrá que ver si lo que quedó del Partido Renovador (ahora llamado PARES), Partido de la Victoria, Frente Plural, Frente Salteño y Memoria y Movilización, mantienen desde el llano de la ciudadanía la actual devoción por sus líderes, invitándolos a un revival de kioscos y remises como único futuro laboral para gran parte de la población. 

Por lo pronto, en este escenario volcado a la derecha, casi el mismo elenco ideológico que una década atrás recorrió cada intersección del territorio gaucho con la bandera que los salteños podían vivir un poquito mejor, ahora transitará los mismos parajes con el mensaje exactamente opuesto. 

En ello va la encomienda principal que tiene esta Mesa de Trabajo Coordinadora, “que será la encargada de recorrer el interior y analizar la situación de cada departamento al momento de establecer las diferentes estrategias”, según dice su documento constitutivo que se rubricó hace 24 horas. Y que, dicho sea de pasada, si cuenta con “diferentes estrategias” de acuerdo al distrito de la provincia al que arribe, promete bastante poco. 

Pero a no desesperar. El Frente U aclaró que la lista de integrantes “permanece abierta a concertar nuevas alianzas con aquellos sectores que quieran incorporarse”, un aviso que debe ser directamente proporcional a la cantidad de aventureros que deambulen por  ahí, izando el estandarte de fuerzas partidarias a punto de extinguirse o por nacer.  Están todos avisados. 

(*) Especial para www.saltainforma.com


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