Se veía venir
El alcalde metropolitano, Horacio Rodríguez Larreta, protagonizó un fin de semana para el olvido, ya que lo cerró huyendo de un grupo de docentes que lo interpeló en Villa Lugano.

El encuentro entre el titular del Ejecutivo porteño y los educadores se dio cuando la estructura política del Pro le organizó un “timbreo”, el cual tuvo un epílogo en sintonía con las advertencias hechas  por el titular de la Cámara baja, Emilio Monzó. 

El presidente de la Cámara de Diputados había advertido a fin de año que estos contactos directos no resultaban acordes a la política de ajuste que viene implementando el gobierno nacional y un “timbreo” podía concluir en “ring raje”. 

Fue en este contexto, en que Larreta se halló frente a un grupo de educadores que intentaba hablar con él, durante el fin de semana. 

La incómoda situación sucedió a la salida del encuentro que el jefe de Gobierno tuvo con vecinos del barrio de Lugano, una de las actividades que habitualmente programa la administración de la CABA para "acercar el Estado a los vecinos".

Para la desgracia de Larreta, el "diálogo" no le sirvió en esta ocasión, ya que en pleno conflicto docente un grupo de maestros, que además eran vecinos de la zona, que se encontraban repartiendo volantes para explicarle a la comunidad la problemática que sufre la educación, lo interpelaron.

Lejos de dialogar, el sucesor de Mauricio Macri en la Ciudad, tras su carrera presidencial, huyó despavorido y sin mediar palabras con los educadores  que simplemente le reclamaban intercambiar opiniones. 


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