Sino es Vargas, es Llosa
Por ayudar, el escritor peruano Mario Vargas Llosa le hizo pasar un momento de aquellos al presidente argentino, el también derechista Mauricio Macri, quien hoy completa su visita oficial a España.

El hombre de letras y habitual disertante de cuanto foro conservador se organice en cualquier sitio que pida habla hispana, compartió ayer uno de esos talk shows tipo entrevistas como las que habitualmente hace su coterráneo Jaime Baily.

Vargas Llosa aprovechó que ya conocía a Macri de aquellas charlas que la derecha armaba en 2009, organizadas por la fundación Libertad y el grupo UnoAmérica, en plena etapa en que los países de la región eran gobernados por cadetes de Belcebú como Hugo Chávez, Lula Da Silva y CFK. 

Así que, en la introducción, se compadrearon para atacar aquella supuesta peste esparcida por la centroizquierda: manejo dispendioso de los recursos fiscales, proteccionismo, atraso tecnológico. Y, sobre todo, corrupción.   

¿Llevas 14 meses en el poder: qué ha cambiado?, preguntó el peruano.

"Siento que lo más importante que hemos logrado, y que mi gobierno expresa, es que esto fue de abajo hacia arriba. Yo fui la expresión de una mayoría que se animó a vencer el peor sentimiento que es la resignación", respondió Macri.

"Recuperamos la ilusión, la esperanza y la libertad de expresarse. Durante años no tuvimos conferencias de prensa, había apagón estadístico. Llegaron a decir que había más pobres en Alemania que en Argentina, y eso hacía mal a la cabeza. Ahora logramos debatir sobre la verdad", añadió.  

En este trayecto pedido por el Jefe de Estado gaucho, Vargas Llosa, en su exCEO por compadrear a su interlocutor, alacraneó a la centroizquierda carioca que –curiosamente- dejó el poder al inicio de la investigación Oderbrecht/Lava Jato, pero se fue por un golpe parlamentario.

De todas maneras, Vargas Llosa eludió este “detalle” y saludó igual el giro hacia la derecha dado en los países de la región, por lo que preguntó a Macri si en la Argentina habían coletazos de Oderbrecht. 

Macri contestó que quisieron "golpear a un funcionario mío absurdamente" y "dijeron que se pagaron 35 millones de dólares", para luego agregar con ironía que "parece que no tenían muchas obras".

Vargas Llosa aportó ahí una reflexión: "nada contribuyó tanto a conocer la corrupción como Odebrecht, vamos a tener que hacerle un monumento", anticipó sobre la pista que en Argentina empieza por Gustavo Arribas. Pero termina mucho más alto en la escala jerárquica.


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