Pistas del caso Salas
La declaración de una de las hijas de Jimena Salas, la mujer asesinada el pasado 27 de enero en Vaqueros, es una de las novedades que grafican el avance de esta investigación, la que en las próximas horas tendría importantes revelaciones.

Una de las mellizas del matrimonio ofreció su declaración a la justicia, a través del sistema de Cámara Gessell, y los investigadores mantienen reserva en relación a si este testimonio tiene algún impacto en la situación de Nicolás Cajal, el gerente de Garbarino que halló el cuerpo sin vida de su esposa, Jimena Salas.

El testimonio de la niña de 3 años (quien permaneció encerrada en un baño, junto a su hermana melliza) puede arrojar precisiones, en cuanto a si la víctima del hecho sangriento discutió con su asesino/a, tal como se presupone en función de los primeros peritajes que indicaron la ocurrencia  de forcejeos antes del epílogo.

Además, un hecho trascendente queda por dilucidar. El mismo hecho que Salas o su matador/a enllavasen a las dos niñas, implica que había de por medio la proyección, al menos, de un debate acalorado y/o subido de tono; como también el hecho de mantener preservadas a ambas menores de los temas a contraponer en este hipotético cruce verbal.

Como se hizo notar en Salta informa (ver nota “Novedades al caer”, publicada el último domingo), una de las tres líneas de conjeturas apunta al círculo de contactos de Cajal, el gerente regional de la firma de electrodomésticos Garbarino, con el fin de confirmar o descartar si por medio del marido de la víctima puede darse con alguna persona que podría ingresar al caso en condición de sospechosa.

En tanto, el fiscal Pablo Paz, a cargo del caso, se dispone a evaluar el análisis genético que hizo el Centro de Investigación Fiscal sobre el material recogido en la casa de la localidad de Vaqueros, como también los contactos por vía digital que mantenía la víctima en las horas cercanas a su muerte. r la discusión por los puntos perdidos el año pasado y nunca tuvimos respuestas".

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